pos(t)modernidad
Publicado por danikardone en aforismo, apunte, consumo, definiciones, el estado de las cosas, whispers el 22/01/2012
“Esto es la postmodernidad: el consumo como modelo. Individualizado, ubicuo, fugaz. Consumo lo que quiero, cuando, como y con quien quiero.
Relativismo ético, eclecticismo estético.
No es necesario renunciar a la tradición ni a los dogmas ni a las creencias. La revolución (y por lo mismo el compromiso) ha quedado obsoleta.”
cita que tomo prestada de tiempos pos(t)modernos, en concreto de este post
Las vidas, tras los espejos, se desmoronan
Publicado por danikardone en el estado de las cosas, kardonada, music, whispers el 13/01/2012
Candy, Iggy Pop, Brick By Brick, 1990, Virgin
Rascas, bajo las capas, y sale hastío, vacío. La felicidad es solo lustre, una pátina brillante que deslumbra a los necios, a los ciegos; a todos. El silencio cae a plomo. Se abre el telón y resulta que todo está lleno de farsantes y simuladores, de publicistas baratos que venden sueños de cartón piedra.
Dónde está la certeza?
Laura, tan bella, con su casa de ensueño y sus retoños de catálogo. Con su “cariñu”, que es el yerno que toda suegra soñaría. Laura, llora cada vez que se queda sola. Llora y bebe. Bebe y se mete. Se mete cocaína y trankimazín, para ir tirando. Para ir tirando y tratar de no sentir. Para ir tirando y tratar de no pensar. Para ir tirando y tratar de no pensar, en él. En ese él de quien solo le queda un vago recuerdo lejano. En ese él que la dejó tirada. En ese él de quien por siempre seguirá enamorada. Pues cada día que pasa, el pasado se limpia de la mierda en que ambos se revolcaron durante tantos años. Y el recuerdo hasta parece bonito.
Los jueves comemos lentejas en casa de Ana y robamos libros de segunda mano en la librería de Jaume, que no es nuestro amigo -Ana sí-, pero lo sería si quisiésemos y le tendiésemos una mano. Jaume, quien nos lo daría todo y a pesar de ello necesitamos quitárselo.
El paraíso está vacío. El día que se habite dejará de serlo. La felicidad es anhelo. Jamás quisimos la zanahoria; ya es bien sabido que queremos perseguirla. Si la conseguimos, queremos un nabo. O queremos un manojo de nabos. O fresas. O un coño adolescente. O puta sangre de unicornio…
Cogí la barca y me fui. Vendí la barca. Luego la recuperé no sé ni cómo y volví. Era martes, pero tanto daba… Laura estaba con otro. No quiso esperarme, aunque, según me dijo, sabía que volvería. Yo no. O eso quise creer. Porque soy un iluso. No sé si ya lo había confesado antes.
Huele a verano y todavía no es ni quince de enero. Tomo agua gaseada con hielo y limón en una terraza junto al club náutico; y canto. Canto el “Candy” de Iggy. De Iggy Pop: “Candy, Candy, Candyyyy, I can’t let you goooo…” mientras los preadolescentes de la escuela de vela hacen todo ese tipo de tonterías que tienen la costumbre de hacer. Recuerdo cuando era tan cretino como ellos. Un puto imbécil era yo. Estaba, todavía, más contento de conocerme de lo que ahora estoy: tanto como para dar por supuesto que Laura le dejará y dormirá en mi cama. Aunque solo sea una noche más. Puta sangre de unicornio…
KISS kiss, bang bang
Publicado por danikardone en definiciones, el estado de las cosas, las reglas del juego, opinion, principios, sentando cátedra, whispers el 06/03/2011


